16 jun 2012

vuelve el club amigos de los parques

El último día en Budapest estuvo repartido entre el Ludwig Museum of Contemporary Arts, y la Isla Margarita.

El Ludwig es malo y cheto. Muy cheto. Todavía no tiene colección permanente. El edificio es compartido entre el museo, una sala enorme tipo ópera, y un teatro más pequeño. Vimos una muestra de unos diseñadores muy conceptuaburridos, y otra de Mapplethorpe, donde aprendimos que, en húngaro, eso que tanto le gustaba a Robert se dice "farok".

Afuera, enfrente, estaba Babel modelo Tierra Santa.

Y se ve que había función en la ópera, por las caripelas y vestimentas que entraban al edificio.





Edificio que, como pueden ver, tenía ínfulas top notch, Catalinas Norte.

Y de ahí a la hermosa Isla Margarita. De noche se pone, mucho, onda botellón. Pero de día también hay joda. Por ejemplo, los amigos medievales, con hachas y cota de malla.


Entrenamientos líricos y books, al mismo precio.


Una especie de playita artificial que rodea toda la isla, muy bello.

Un micro-zoológico con aves entrenadas para el modelaje.



Y mucho, mucho verde. Basta de fotos y a descansar en el pasto.


Cuando retomamos la excursión, encontramos una iglesia del s.XII (aunque rearmada hace poco). Mística.



El estanque de la última parte de la isla era un all-time favourite para niños, parejitas y fotoaficionados. Nosotros decidimos actuar como todo eso junto.















Y después sí, cerramos la cámara, esperamos a la caída del sol en la isla, y le dijimos chau a Budapest.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
 
colección czech jais